Lechín

Hojiblanca

Picual

Manzanilla

Arbequina


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  NUESTRAS VARIEDADES

LECHÍN DE SEVILLA :
Característica de las provincias de Sevilla, Córdoba, Cádiz, Málaga y Huelva. Su nombre es debido al color blanquecino de su pulpa. Su árbol es capaz de soportar bien las sequías y los fríos adaptándose a los terrenos calizos y pobres. Su contenido en aceite (acido graso) se sitúa en torno al 18%. Produce un aceite fluido de sabores vegetales, amargor medio que deja esencias de almendra verde en boca. No se pueden comercializar aceites monovarietales de Lechín, por lo que suele encontrarse en coupages con Hojiblanca y Picual.
HOJIBLANCA:
Se produce en las provincias de Málaga, Córdoba, Cádiz y Granada, siendo los focos más importantes la zona de las Alpujarras, la sierra de Cádiz y la zona de Antequera. Puede suponer el 15% del olivar andaluz. También se le conoce con el nombre de Lucentino, por los reflejos que tienen sus hojas al darle el sol. El nombre le viene del color del envés de la hoja que hace que el olivo presente un aspecto plateado en la lejanía. Su fruto se usa tanto para aceituna de mesa negra, como para la producción de aceite. El rendimiento graso de esta variedad es bajo, en torno al 18%. La composición de ácidos grasos es muy equilibrada con ácidos saturados relativamente más bajos que los aceites de otras variedades. No tienen una gran estabilidad frente a la oxidación por lo que es recomendable mantener estos aceites protegidos de la luz y sin contacto con el aire. Da unos aceites de color verde intenso, con aromas de frutas maduras y recuerdos de aguacate, presentando un sabor agradable con ligero amargor y picor.
PICUAL:
Constituye la variedad más extendida no solo en España, sino también en el mundo, representando el 20% del olivar mundial. Se calcula que en España alcanza el 50% siendo la zona de Andalucía en donde alcanza una mayor difusión. Considerado por muchos como la mejor variedad del mundo. Es mayoritaria en la provincia de Jaén y en las denominaciones de origen “Sierra de Segura”, “Baena”, “Priego de Córdoba”, y “Sierra Magina”. Una característica muy importante de los olivos picuales es su alta productividad. Esto ha influido en una intensificación de sus plantaciones. Además el árbol se adapta perfectamente a diversas condiciones de clima y suelo siendo tolerante a las heladas. Los únicos factores perjudiciales para esta variedad son las sequías y los terrenos muy calizos. La variedad Picual tiene un rendimiento graso elevado que puede alcanzar el 25%, un elevado índice de estabilidad (por su alto contenido en polifenoles) y un alto contenido en ácido oleico. Destacaremos también su elevada resistencia al enranciamiento gracias a la cantidad de antioxidantes de origen natural que contiene. Su aceite posee una gran fuerza, sabor afrutado, un amargor intenso y claros tonos picantes. Los aceites de montaña suelen ser más suaves que los de llano y tienen un sabor más fresco y agradable.
MANZANILLA:
Es la aceituna Española más utilizada en las ensaladas y aperitivos. De piel fina, textura fuerte y carnosa, la aceituna Manzanilla tiene un gran sabor, aroma y propiedades nutricionales. La aceituna Manzanilla es una aceituna propia de la ciudad de Sevilla, aunque en otras localidades como Extremadura, concretamente en Badajoz también se cultiva, allí se la conoce con el nombre de aceitunas carrasqueña. El aceite de manzanilla por su parte resulta muy agradable al sabor del paladar, concentrando multitud de elementos nutricionales y escasa proporción de ácidos grasos lo que favorece a tener una fácil digestión. El aceite virgen extra con variedad manzanilla tiene un color especialmente amarillo brillante y muy peculiar. El sabor de este es algo más afrutado siendo distinguible por todos. Es una de las variedades más conocidas internacionalmente gracias a la gran calidad que posee, tanto por su concentración de sabor como por la dimensión que posee.
ARBEQUINA:
Con un tamaño más pequeño que la de sus congéneres, de un color verde intenso, resistente al frío, con un sabor dulce y almendrado, la aceituna arbequina se ha hecho merecedora de ser la oliva más popular de toda España, lugar que se ha ganado por ser la materia prima esencial para producir aceites de oliva de excelente calidad a nivel mundial. Esta variedad tiene como gran característica su aroma y olor frutuoso, con tintes almendrados y gusto dulzón. Es una aceituna que también se degusta en la mesa pues su pulpa es deliciosa. Esta oliva se destaca por su baja cantidad de calorías, su aporte de fibra (4.4 gramos de fibra por cada 1oo gramos) y de grasas insaturadas (20 gramos de grasa insaturada por 100 gramos); siendo un alimento ideal para personas que tienen un alto colesterol o necesitan disminuir peso. Procedente del olivo Arbequín, esta aceituna es de temprana producción, pues se puede comenzar a recolectar al tercer año de su plantación, entre las segundas semanas de los mese de diciembre y enero. Lo ideal es recolectarla cuando un tercio de los frutos están aún verde, otro tercio en proceso de envero (cambio de color de verde a rojo) y el otro tercio de la plantación ya tenga esa tonalidad rosácea. Posee un buen rendimiento graso, equivalente a un 20,5% de aceite, convirtiendo la Arbequina entre las variedades de olivo con mayor porcentaje de extracción de aceite, lo que la hace muy popular entre los productores de este aliño. Sin embargo, su bajo vigor genético la hace susceptible a los cambios climáticos y aunque es resistente al frío, inviernos demasiado helados pueden mermar su producción. Tampoco es aconsejable plantarla en climas semiáridos o en tierras calcáreas. El aceite que se produce a partir de esta aceituna es bastante peculiar pues es frutoso y deja un sabor almendrado y delicado en la boca, sin rastros amargos. Los aceites de oliva de procedencia Arbequina son mantecosos, oleosos y de carácter untuoso, con un ligero sabor picante y a frutas exóticas aromáticas, sin notas de astringencia, más bien dulce y sabroso. Para mayor deleite y evitar una oxidación prematura, este aceite debe ser preservado a temperaturas templadas, en condiciones frescas y en un ambiente oscuro en el cual no penetre ni el sol ni las heladas.



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