Recolección de la aceituna por vareo.
Reproducción de un vaso de Micenas
del Siglo VI a C.

Vasijas griegas decoradas para el
transporte del aceite.

Grabado de Molino de Aceite. Siglo XVIII


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  HISTORIA DEL ACEITE

El uso de aceites vegetales tanto en su uso gastronómico como religioso, acompaña a la humanidad desde tiempos inmemorables, desde las primeras plantaciones que se realizaron en el área desde Siria a Canaán V siglos A.C. aunque se tiene conocimiento del uso del árbol del olivo en el paleolítico superior, es decir, 12 mil años A.C.

El origen de la producción del aceite de oliva, está en las costas del Levante  Mediterráneo, es decir en la zona actualmente conocida como Siria, Líbano e Israel, donde comenzó a extraerse aceite de aceitunas silvestre, sin que llegara a cultivarse el olivo de forma sistemática. Fue en Egipto, en el año MM, A.C, donde se  inicio el cultivo del olivo aunque solo con fines cosméticos, como se ha podido comprobar en las cámaras funerarias, donde se ven presentadas vasijas y ánforas con aceite oliva.
La producción oleícola no llego a los griegos, si no hasta mediado del siglo II A.C., a través de la conquista micénica de Creta y, es en la `posterior civilización Helénica donde el aceite de oliva tuvo un papel muy importante. Es en la época de la expansión griega en torno al siglo VII A.C, cuando los griegos llevaron la explotación de aceite a Italia.
Los fenicios el gran pueblo comerciante de la antigüedad mediterránea, llevaron el cultivo del olivo a las costas del sur de la península Ibérica, la actual Andalucía, hacía el siglo XI, A.C, convirtiendo estas tierras en una de las principales zonas de producción del aceite de oliva.
Es con Roma, cuando el aceite de oliva llega a los confines del Imperio, siendo la Bética (Andalucía) el principal centro de producción de aceite durante los siglos del Imperio. Muestra de la gloria de la que fue una de las provincias más rica y fecunda del imperio romano, es una colina artificial de 250 metros por 150 metros en su base y de más de 150 metros de altura formada por los millones de restos  de ánforas de  aceite de oliva arrojadas en él, durante casi 300 años, desde la época de Augusto hasta mediado del siglo III, donde mas del 90% corresponde a ánforas, béticas, es decir, Andalucía.

 

Ánfora tipo Dressel 20, empleada para la exportación del Aceite de Oliva de la Bética en los Siglos III y II a C.
Ánfora panatenaica datada del 500 a C.
Muela de piedra de una almazara
Muela montana en el molino de la almazara